Moto Guzzi festeja en este 2011 los noventa años de su fundación absorbida por uno de los mayores grupos industriales del mundo. Oficialmente su historia empieza en el año 1921, cuando Carlo Guzzi terminaba el primer prototipo para llevar a producción con el dinero que le prestó el padre de su socio Giorgio Parodi. Así nació la "Societá Anonima Moto Guzzi".
Pero sabemos que el proyecto empezó unos cuantos años antes, en la cabeza de tres jóvenes que arriesgaban sus vidas en las batallas de los cielos de una Italia en plena Guerra Mundial. Poco se sabe de lo que fue la génesis de la gran historia motociclística que ha llegado hasta nosotros: tres jóvenes que se conocieron en 1915, aviadores, y que uno de ellos, Giovanni Ravelli, murió en 1919 en un accidente de aviación durante un vuelo de pruebas.
Los tres se conocieron en la base del escuadrón de hidroaviones Miraglia de la isla de Sant’Andrea en Venezia. Dos de ellos, Parodi y Ravelli, eran pilotos de esos aviones y Carlo Guzzi el mecánico que los asistía. Los tres venían de ambientes muy diferentes y tenían caracteres dispares, pero les unía la genialidad, el atrevimiento, el valor, y las ganas de hacer algo grande en sus vidas.
Carlo Guzzi, el "Capo Tecnico", aportaría sus conocimientos de mecánica y las ideas para llevar a cabo el proyecto de una nueva y revolucionaria motocicleta; Giorgio Parodi era hijo de ricos mercaderes genoveses y podía aportar el dinero para la empresa; Giovanni Ravelli provenía de una familia aristocrática, había destacado como piloto de motocicletas de competición y aviones de combate y podría desarrollar y testar el prototipo definitivo.
No sabemos en qué medida influyeron esos grandes motores en estrella de los hidroaviones en el diseño del motor monocilíndrico que vería la luz unos años después, pero podemos fácilmente imaginar esas noches que pasaron en los hangares los tres amigos hablando de motos, de carreras, de motores, de válvulas, de carburadores, de cilindros, de pistones y rodeados de gigantescos Macchi, Bleriot, Albatros, F.B.A., Bresciani y muchos otros. Lo que es cierto es que cuando fundaron Moto Guzzi adoptaron el águila en su logotipo como homenaje a la aviación y al amigo fallecido, y también sabemos que las piezas para fabricar los primeros motores eran de derivación aeronáutica.
Nosotros queríamos hacer un pequeño homenaje a esos aviadores, a sus sueños y a los 90 años de historia que nos han regalado a través de Moto Guzzi, haciendo una moto con algún detalle que recordara la estética de los aviones de la época con sus clásicos motores de combustión.
Esta es nuestra "Novanta". El chasis es un clásico Tonti modificado, el motor es un moderno 1100 con inyección electrónica. Entre los muchos detalles de la moto destaca el cuadro de relojes. El reloj velocímetro es un Veglia Borletti de los años 50 similar a los relojes usados en aviación, los soportes del mismo y de los testigos de luces son dos casquillos de cigüeñal torneados y fresados para su nuevo uso. El depósito de gasolina proviene de una Le Mans y se ha modificado para adaptar un moderno tapón de gasolina. Hay mucho tiempo trabajo invertido en diseñar, fabricar y adaptar piezas para obtener este resultado, hasta ahora ha estado en nuestras cabezas, este es el momento de empezar a compartirla.
Por cierto, está homologada, matriculada, con ITV y espera dueño...